Mientras en la costa rosarina se realizaban actividades por el Día Mundial de los Humedales, el paisaje del otro lado del río Paraná volvió a repetirse: columnas de humo elevándose desde las islas, visibles desde la ciudad y con focos activos a la distancia.
Las propuestas se concentraron este 2 de febrero en la Rambla Cataluña, a la altura de Gallo y la costanera. Hubo juegos para chicos, iniciativas de educación ambiental y la pintura de un mural dedicado a la flora y la fauna del ecosistema. El clima acompañó con momentos de viento que aliviaron el calor, pero no alcanzó para borrar la señal de alarma en el horizonte.
Desde la costanera se distinguieron focos de incendio en un tramo ubicado entre el Puente Rosario–Victoria y la zona norte de la ciudad. Durante la tarde, la dirección del viento hizo que el olor no se sintiera con fuerza, pero con el correr de las horas la situación cambió: hacia la noche, el humo y el olor se intensificaron y se reportó un aire pesado incluso en el centro.
La postal resultó especialmente elocuente en una fecha que invita a pensar la protección de los humedales. De día, el humo recortado contra el cielo; de noche, el resplandor de los focos a la vista: una muestra de que la problemática de las quemas en las islas sigue vigente y vuelve, cada tanto, a instalarse sobre la ciudad.





















