Con la presencia de autoridades de casas de estudio de toda la Argentina, comenzó este jueves en Rosario el Primer Congreso Nacional de Innovación Universitaria, organizado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Bajo el lema “Enseñanza, investigación, gestión y territorio”, el encuentro se desarrolla en el Centro Universitario Rosario, conocido como La Siberia, y se extenderá hasta este viernes.
El Congreso reúne a rectores, rectoras y especialistas que debaten sobre la necesidad de revisar planes de estudio, incorporar nuevas carreras y afrontar los desafíos que plantea la inteligencia artificial. También se analizan los problemas presupuestarios que atraviesa el sistema universitario nacional y las estrategias para sostener la enseñanza pública en un contexto de fuerte incertidumbre económica.
Durante la apertura, el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, destacó la trascendencia de repensar el rol de la universidad en la sociedad actual. “Para que la Universidad pueda dar cuenta de los desafíos que nos impone el mundo que vivimos tiene que emprender una segunda reforma universitaria que nos permita construir una institución mucho más moderna, democrática y participativa, pero que sobre todo provoque una revolución académica, pedagógica y curricular”, afirmó.
Uno de los ejes centrales de la reunión es la situación financiera de las universidades públicas. El presidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Oscar Alpa, subrayó en diálogo con VersiónRosario la gravedad de no contar con un presupuesto nacional aprobado desde hace dos años. Recordó que cada septiembre el Poder Judicial debe elevar el proyecto de presupuesto para el año siguiente, pero que en las últimas ediciones el Congreso no logró sancionarlo. “El país no puede estar por tercer año consecutivo sin presupuesto; eso afecta no solo a las universidades, sino al funcionamiento integral del Estado”, sostuvo.
Alpa remarcó que en el presupuesto nacional se incluye el artículo que otorga autarquía financiera a las universidades, lo que permite asignar fondos con previsibilidad. “En los últimos dos años la falta de financiamiento nos generó enormes problemas de gestión”, explicó. Además, señaló que aún restan cubrir necesidades del segundo cuatrimestre de 2025 y que la ley de financiamiento universitario aprobada recientemente no implica una ampliación de recursos, sino apenas recomponer la reducción sufrida, que alcanzó entre el 35 y el 40 por ciento.
El titular del CIN expresó su preocupación ante la posibilidad de un veto presidencial a la ley, lo que significaría un nuevo golpe al sistema universitario. “Si eso ocurre, será un día muy triste para nuestras instituciones. Ya hemos tenido dos marchas masivas en defensa de la educación superior y seguramente habrá nuevas movilizaciones si se insiste con recortes”, advirtió.
La agenda del Congreso también contempla reuniones con gremios docentes y no docentes, con quienes se busca coordinar acciones conjuntas en caso de que el financiamiento siga en riesgo. Según Alpa, detrás de los cuestionamientos al sistema universitario hay una motivación política que desconoce el rol estratégico de la educación pública. “Las universidades no son islas. Están presentes en Rosario, en Santa Fe, en Jujuy, en Tierra del Fuego. Forman parte del entramado social y productivo del país, con compromiso en la enseñanza, la investigación y la extensión territorial”, señaló.
Este viernes, en paralelo al cierre del Congreso, se desarrollará el plenario de rectores y rectoras de todas las universidades nacionales, también en Rosario. Allí se espera la aprobación de un documento común que refuerce el reclamo por un presupuesto 2026 que garantice el sostenimiento del sistema universitario público, considerado uno de los pilares históricos de la educación en Argentina.