El convenio birregional fue respaldado por 69 votos afirmativos, tres rechazos y ninguna abstención. El respaldo incluyó a los bloques aliados del Gobierno y a una mayoría del peronismo, que acompañó la iniciativa aunque dejó planteadas algunas observaciones.
La discusión en el recinto fue breve. Con el objetivo de acelerar el trámite, el oficialismo optó por no exponer de manera extensa durante la sesión y decidió incorporar sus argumentos por escrito en la versión taquigráfica.
Carrera por la ratificación
La Casa Rosada aspiraba a que la Argentina se convirtiera en el primer país del bloque en ratificar el acuerdo comercial. Sin embargo, Uruguay logró anticiparse y selló antes la aprobación legislativa.
El tratado, que no admite modificaciones parciales, debía ser aprobado o rechazado en su totalidad, lo que simplificó el trámite parlamentario.
Ley de Glaciares, el próximo desafío
Mientras el acuerdo internacional consiguió un respaldo amplio, el panorama es más complejo para la reforma de la Ley de Glaciares. Los apoyos para redefinir los límites de las áreas protegidas aparecen ajustados y anticipan una votación más disputada.
El oficialismo busca introducir cambios en la normativa ambiental para permitir una mayor intervención productiva en zonas periglaciares, un punto que genera reparos en distintos sectores políticos y ambientales.
Designación diplomática
En la misma sesión también fue confirmado Fernando Iglesias como embajador argentino ante Bélgica, un cargo con relevancia estratégica en el marco de la relación con la Unión Europea.
Con la ratificación del acuerdo comercial ya concretada, el foco del oficialismo se traslada ahora al debate ambiental, donde el margen de maniobra se presenta más estrecho.



















