Después de meses de obras y acondicionamiento, el histórico refugio Sol de Noche se encamina a volver a funcionar en Rosario con nuevas instalaciones y una convocatoria abierta a quienes quieran sumarse como voluntarios. La entidad pondrá en marcha una etapa piloto durante febrero y proyecta la reapertura plena en abril, con capacidad para alojar a 34 personas.
Juan Pablo Locatelli, referente del espacio, explicó que el objetivo inmediato es “ultimar detalles” y comenzar a probar el funcionamiento real del lugar. “La idea es ponerlo a prueba como piloto: probar el espacio, los servicios, iluminación, desagües, duchas. Todo se hizo nuevo: la cocina, el baño, los dormitorios”, señaló. Según indicó, la única manera de ajustar lo necesario es con el refugio en actividad: “Queremos probarlo y la única manera de probarlo es funcionando”.

El plan previsto para febrero contempla abrir “un par de días por semana”, con un doble propósito: evaluar el rendimiento de las nuevas instalaciones y, al mismo tiempo, capacitar e integrar a los voluntarios que se vayan sumando. “También es para ir explicando el funcionamiento a nuevos voluntarios”, remarcó Locatelli, quien adelantó que marzo quedará reservado para realizar correcciones o mejoras si el período de prueba detecta puntos a ajustar.
La reapertura total está prevista para abril, con un esquema de trabajo sostenido durante los meses más duros del año. “En abril la idea es abrir normalmente, como hicimos durante muchísimos años”, sostuvo el referente, al trazar el horizonte de funcionamiento hasta septiembre u octubre, cuando suele bajar la demanda estacional.
En ese marco, Sol de Noche lanzó una convocatoria concreta: este mismo día a las 18 habrá una reunión informativa en la sede de Beruti 2338, dirigida a aspirantes y nuevos voluntarios. “A veces surge esa inquietud, esa necesidad de ayudar a hacer algo por los demás. Es una buena oportunidad para sumarse al voluntariado; siempre hacen falta manos para colaborar”, invitó Locatelli.





















