El intendente Pablo Javkin aseguró que el municipio hizo un esfuerzo para sostener la tarifa del transporte urbano, aunque reconoció que el contexto inflacionario y el fuerte incremento del combustible complican la ecuación económica del sistema.
Según explicó, el valor del boleto estuvo contenido hasta donde fue posible, pero el aumento de los combustibles —por encima de la inflación general— y las obligaciones salariales impactaron directamente en los costos operativos. A esto se suma la preocupación por mantener el nivel de pasajeros y evitar una caída en la demanda.
El mandatario recordó además que no todos los usuarios pagan la tarifa plena, lo que funciona como un mecanismo de amortiguación dentro del esquema de financiamiento.
Colectivos a GNC para reducir costos
En ese contexto, el Ejecutivo local analiza la posibilidad de incorporar unidades que funcionen con gas natural comprimido (GNC), una alternativa que permitiría reducir el peso del combustible en la estructura de gastos.
La iniciativa se encuentra en etapa de evaluación y requiere conversaciones con la empresa concesionaria del servicio, así como la implementación de ciertas facilidades para avanzar en una eventual reconversión de la flota.
El intendente remarcó que el precio de los combustibles y la carga impositiva asociada son hoy una de las principales variables que presionan sobre el sistema, por lo que migrar hacia unidades a gas podría mejorar la sostenibilidad del servicio y ayudar a contener futuras subas del boleto.
Uber, taxis y el debate por la regulación
Durante la misma intervención, el jefe municipal se refirió a la polémica en torno a las aplicaciones de transporte y su vínculo con el sistema tradicional de taxis.
Planteó que la regulación actual muchas veces no logra adaptarse a la dinámica del mercado y sostuvo que las plataformas pueden operar de manera legal siempre que se encuadren dentro de las normas vigentes. De hecho, señaló que una parte importante de los viajes solicitados mediante aplicaciones es realizada por taxistas.
También advirtió que, sin la participación del sector del taxi, el funcionamiento de las aplicaciones sería más costoso para los usuarios debido a la menor oferta disponible.
El intendente señaló además que el debate excede el plano local, ya que una eventual reforma laboral a nivel nacional podría modificar el esquema regulatorio del transporte y alterar el paradigma de movilidad.
En ese marco, aseguró que cualquier aplicación que desee formalizar su actividad en la ciudad puede hacerlo, aunque remarcó que en otras jurisdicciones con ordenanzas específicas algunas empresas tampoco avanzaron en su regularización.
