El Monumento Nacional a la Bandera volvió a mostrar uno de sus símbolos más representativos: la llama votiva del propileo fue reencendida y marcó un nuevo avance en el proceso de restauración integral del histórico espacio ubicado a orillas del río Paraná.
El retorno del fuego, que rinde homenaje a los caídos por la independencia argentina y custodia los restos de un soldado desconocido, aparece como una señal concreta de que la obra ingresa en su etapa final.
Después de años de anuncios, interrupciones y falta de financiamiento, los trabajos lograron retomar ritmo durante 2026 tras el traspaso del proyecto a la órbita del gobierno de Santa Fe. Esa decisión permitió destrabar pagos, ordenar el cronograma y avanzar sobre los detalles pendientes.
En esta fase, las tareas se concentran en intervenciones clave dentro del complejo: se realizan trabajos de pintura en la Sala de las Banderas —donde aún resta completar la iluminación— y se avanza con la infraestructura necesaria para reactivar las fuentes del sector de la proa.
A la par, continúa la restauración de piezas de bronce distribuidas en distintos sectores del monumento y los trabajos en la parte superior de la torre principal, que ya se encuentran prácticamente concluidos. Según estimaciones de la empresa encargada, queda alrededor de un 15% de la obra total por ejecutar.
El proyecto de puesta en valor del principal símbolo de Rosario arrastra más de una década de avances irregulares. Distintas gestiones nacionales prometieron su finalización, pero los incumplimientos en los pagos provocaron reiteradas paralizaciones, especialmente en los últimos dos años.
En ese contexto, la reactivación actual alimenta expectativas de cara a una fecha clave: el próximo 20 de junio, Día de la Bandera, cuando la ciudad espera volver a celebrar con el monumento en condiciones renovadas, algo que no ocurre desde hace años.
Ubicado en el sitio donde Manuel Belgrano izó por primera vez la enseña nacional, el monumento es el emblema central de Rosario y uno de los espacios más significativos del país.
Con la llama nuevamente encendida y los trabajos entrando en su tramo final, el objetivo ahora es cerrar una obra largamente postergada y recuperar plenamente uno de los símbolos más importantes de la ciudad.
