El arzobispo de Rosario, Eduardo Martín, celebró la confirmación de la visita del papa León XIV a la Argentina, aunque reconoció su decepción porque Rosario y la provincia de Santa Fe quedaron fuera del itinerario oficial.
El pontífice llegará al país en noviembre como parte de una gira sudamericana. Durante su estadía tiene previsto recorrer Buenos Aires, Córdoba y Luján, sin escalas anunciadas en territorio santafesino.
Martín sostuvo que la presencia del Papa constituirá una oportunidad para promover el entendimiento en una sociedad atravesada por fuertes divisiones.
“El Papa es un hombre que tiene una gran inquietud en el corazón, que es la paz”, expresó el arzobispo durante una entrevista radial.
Un llamado al encuentro entre los argentinos
El representante de la Iglesia rosarina señaló que la visita apostólica permitirá dirigir la atención hacia un mensaje común y favorecer espacios de diálogo.
A su entender, León XIV puede ayudar a los argentinos a “entenderse más” y a levantar la mirada por encima de las diferencias políticas, sociales y económicas.
Martín destacó que el viaje no tendrá únicamente un significado institucional. También buscará transmitir una propuesta religiosa centrada en la paz, la justicia, el amor y el encuentro.
El arzobispo consideró que la sociedad debe concentrarse en los aspectos positivos de la gira y aprovechar la presencia del pontífice como una oportunidad para reducir confrontaciones.
La decepción por la ausencia de Rosario
Pese al entusiasmo, Martín admitió que la inclusión de Rosario habría completado la satisfacción de la comunidad católica local.
El itinerario de León XIV contempla una estadía relativamente breve en la Argentina antes de continuar hacia Perú, país donde desarrolló una parte importante de su trayectoria pastoral.
El arzobispo interpretó que esa relación explica la mayor cantidad de jornadas destinadas al territorio peruano y se mostró comprensivo con la necesidad de limitar el recorrido.
Aun así, la ausencia de Santa Fe generó frustración entre sectores eclesiásticos y fieles que esperaban una visita del pontífice.
Rosario recibió por última vez a un Papa en abril de 1987, cuando Juan Pablo II encabezó una histórica celebración en la ciudad.
“La ocasión perdida” de Francisco
Durante la entrevista, Martín también se refirió al hecho de que Jorge Bergoglio nunca visitara oficialmente la Argentina después de convertirse en papa Francisco.
El arzobispo calificó esa ausencia como una oportunidad perdida y recordó que existieron planes concretos para organizar un viaje.
Según relató, Francisco explicó durante un encuentro eclesiástico de 2019 que inicialmente había pensado regresar en 2017 mediante una gira conjunta por la Argentina y Chile.
El proyecto fue postergado porque Chile atravesaba un período electoral y el Vaticano evita habitualmente programar visitas papales durante elecciones nacionales. Finalmente, la escala argentina nunca llegó a concretarse.
Para Martín, Francisco habría evaluado desde Roma las complejas circunstancias políticas del país antes de tomar sus decisiones.
La llegada de León XIV permitirá ahora que la Argentina vuelva a recibir a un pontífice, aunque el recorrido dejará fuera a Rosario y al resto de Santa Fe.
