La sesión se inició pasadas las 14, luego de que el oficialismo lograra reunir el quórum necesario con el respaldo de legisladores de San Juan, Catamarca, Tucumán, Misiones y Santa Cruz. Superado ese primer escollo, el intercambio en el recinto se volvió intenso y por momentos desordenado.
Cruces y discursos encendidos en el recinto
El diputado de La Libertad Avanza por Corrientes, Lisandro Almirón, defendió la iniciativa impulsada por el Ejecutivo y confirmó la eliminación del controvertido artículo 44. Su exposición estuvo atravesada por gritos e interrupciones desde distintos bloques.
Desde la oposición, el dirigente bancario y legislador Sergio Palazzo cuestionó el proyecto al señalar que “no contiene una línea que favorezca a los trabajadores”.
Horacio Pietragalla protagonizó uno de los momentos más simbólicos de la tarde al afirmar que la norma implica un retroceso en materia de derechos laborales. En ese marco, se levantó de su banca y entregó una cadena al presidente de la Cámara, Martín Menem, como representación de lo que consideró volver a la esclavitud.
La diputada Vanesa Siley calificó la iniciativa como una “mini ley ómnibus” y advirtió que “la transferencia de riqueza que van a producir a través de estas modificaciones legislativas que van desde el derecho individual hasta el derecho colectivo, nunca se han visto ni siquiera en la dictadura militar”. En la misma línea crítica se expresaron Miguel Ángel Pichetto y Martín Lousteau, quien dijo “la Argentina necesita una reforma laboral, pero no es esta”
El legislador por Provincias Unidas, Esteban Paulón sostuvo que “El apuro del Presidente no es aprobar una ley que mejore las condiciones de trabajo, no es aprobar una ley que genere más trabajo, no es aprobar una ley que facilite la vida de las Pymes, sino estener un anuncio para hacer el 1° de marzo”.
Incidentes y protestas
En las afueras del Congreso, la jornada esta marcada por una fuerte presencia policial y la concentración de gremios y organizaciones sociales.
Si bien se registraron enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de seguridad, gran parte de los asistentes permanecía acompañando el reclamo sin protagonizar hechos de violencia.
El debate por la reforma laboral comenzó así en un escenario atravesado por la confrontación política dentro del recinto y un clima de tensión en la calle, en el marco del paro general convocado a nivel nacional.



















