En un hecho histórico para la geopolítica regional, el Mercosur y la Unión Europea (UE) formalizaron este sábado en Asunción (Paraguay) la firma de su acuerdo de asociación comercial. De esta manera, los bloques sellaron la creación de un área de libre comercio que integrará a 720 millones de personas, convirtiéndose en la más grande del mundo por volumen de consumidores y potencial productivo. En cifras, hay 31 países que totalizan un PBI combinado de u$s24 billones, que equivale al 20,2% del PBI mundial.
El principal beneficio de este acuerdo tiene que ver con la eliminación del 92% de los aranceles. En cuanto a las exportaciones a la UE, Argentina comercializó pellets de soja, oro, biodiésel, camarones, carne bovina, maní, vinos y limones. En cuanto a la importación, durante 2025 se ingresaron maquinaria y elementos eléctricos, productos químicos, material de transporte, metales.
En este contexto también entra en juego la compra de energía, considerando el delicado marco de enfrentamientos y escaladas de guerra alrededor del mundo. Además, se prevé que el acuerdo propondrá nuevas oportunidades para el agro con la eliminación de retenciones.
La reconfiguración implicaría hasta un aumento del 30% del comercio entre ambos bloques y se estima que podría crecer la inversión europea en Sudamérica.
El Mercosur, por su parte, avanzará en la eliminación de aranceles sobre el 91% de las importaciones provenientes de la Unión Europea, en su mayoría de manera progresiva y con plazos escalonados, mientras que el 9% restante quedará excluido del beneficio por tratarse de productos considerados sensibles.
El acuerdo también prevé la eliminación de barreras al comercio de servicios entre ambos bloques, la habilitación para que empresas sudamericanas participen en licitaciones y compras públicas europeas en igualdad de condiciones, y un fortalecimiento de los compromisos de facilitación del comercio, con el objetivo de reducir trabas administrativas y burocráticas, en línea con los estándares de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
A su vez, el acuerdo podría incentivar la llegada de inversiones europeas orientadas a completar y fortalecer cadenas productivas dentro del Mercosur.
