El conflicto en la industria textil sumó un nuevo capítulo con la situación de Cocot y Dufour, dos marcas históricas que quedaron en el centro de una protesta de trabajadores en la Ciudad de Buenos Aires. Delegados y empleados denuncian que en los últimos dos meses se produjeron alrededor de 140 despidos y que la empresa comenzó a pagar salarios y vacaciones en cuotas, con demoras y sin un cronograma claro de cobro.
Según lo planteado por los manifestantes, la firma argumenta falta de fondos, pero al mismo tiempo mantiene el ritmo de producción y continúa trabajando con turnos extendidos. En ese contexto, la preocupación no se limita a lo salarial: el reclamo también apunta al impacto de las importaciones y a la posibilidad de que se reemplace fabricación local por mercadería proveniente del exterior, lo que —afirman— acelera el achique del plantel y debilita toda la cadena industrial. Mientras el conflicto escala, los trabajadores advierten que la incertidumbre crece y que, sin una respuesta concreta, el escenario podría derivar en nuevas medidas.




















