La Comisión Nacional de Energía Atómica quedó atravesada por una jornada de fuerte tensión tras el vencimiento de contratos y la denuncia gremial por no renovaciones masivas dentro del organismo.
Según plantearon trabajadores y representantes sindicales, al menos 170 contratos habrían quedado afectados. La situación generó preocupación entre empleados de distintas áreas, que se acercaron a la sede central para conocer si continuarían o no en sus puestos.
Al llegar al edificio, se encontraron con un operativo de Gendarmería Nacional en el interior de la dependencia. De acuerdo con los testimonios gremiales, parte del personal no pudo avanzar más allá del sector de fichaje y se le informó que la restricción respondía a órdenes de la Presidencia del organismo.
La Junta Interna de ATE en la CNEA organizó una protesta dentro del edificio, acompañada por dirigentes de ATE Capital y ATE Nacional. El reclamo apuntó a exigir explicaciones oficiales y la continuidad laboral de los trabajadores alcanzados por la medida.
Marcelo Martínez, referente de ATE y revisor de cuentas de la CTA Autónoma, sostuvo que la posibilidad de no renovación de contratos venía circulando desde hacía semanas. Según afirmó, los trabajadores interpretaban esa modalidad como una forma de despido encubierto.
La tensión escaló cuando, siempre según la denuncia gremial, Gendarmería recibió la orden de desalojar el lugar. Desde ATE aseguraron que hubo golpes y trabajadores heridos durante el procedimiento.
El conflicto abre una discusión que excede la situación laboral inmediata. Los sectores sindicales remarcan que la CNEA no es un organismo administrativo más, sino una institución clave para la investigación nuclear, la medicina nuclear, la producción de radioisótopos, el desarrollo tecnológico y la formación de recursos humanos altamente especializados.
Entre los proyectos que generan preocupación aparecen el reactor CAREM y el RA-10, iniciativas consideradas estratégicas por trabajadores del sector. Desde el gremio advierten que la salida de personal técnico y científico puede afectar capacidades construidas durante décadas.
Hasta el momento, no se conoció una comunicación oficial que precise el número definitivo de contratos no renovados ni los motivos del operativo dentro de la sede. Mientras tanto, los trabajadores mantienen el estado de alerta y reclaman respuestas de las autoridades de la CNEA.
