Durante el último año, el nivel de incumplimiento en los créditos utilizados para adquirir electrodomésticos aumentó de forma pronunciada, pasando de alrededor del 14,8% al 41,2%, según registros oficiales. El incremento se produjo en un contexto de suba en las tasas de interés y pérdida del poder adquisitivo, factores que redujeron la capacidad de los consumidores para afrontar las cuotas.
La situación también se refleja en la dinámica comercial. En términos de unidades, las ventas del rubro retrocedieron cerca de un 18,6% en el cuarto trimestre de 2025 en comparación con el mismo período del año anterior, lo que evidencia una retracción significativa en la demanda de estos productos.
Problemas de pago entre los clientes
El deterioro en los ingresos de los hogares se trasladó directamente a los planes de financiación ofrecidos por las cadenas comerciales. En promedio, más de cuatro de cada diez créditos presentan atrasos, un porcentaje considerablemente más alto que el registrado en otros segmentos del sistema financiero.
Entre las empresas más afectadas se encuentran Frávega, Cetrogar y Megatone, firmas con fuerte presencia en el mercado nacional. En el caso de Frávega, el nivel de incumplimientos se triplicó en poco más de un año y se ubicó cerca del 39% hacia fines de 2025.
Cetrogar muestra un porcentaje aún mayor, con alrededor del 48% de morosidad, mientras que Megatone registra valores cercanos al 43% en las financiaciones otorgadas a clientes.
Otros comercios del rubro también presentan indicadores elevados. En algunas compañías, el porcentaje de cuotas impagas supera el 60%, mientras que en determinados esquemas de financiamiento la irregularidad llega a siete de cada diez créditos.
Un contexto adverso para todo el sector
La crisis no solo afecta a los comercios minoristas. En la industria de electrodomésticos también se observan señales de dificultades financieras, con empresas que enfrentan procesos de reestructuración y problemas para sostener su actividad.
A la caída en el consumo se suma un fenómeno poco habitual: los precios del rubro registraron una disminución promedio cercana al 6,6%, a pesar de que la inflación general superó el 30% durante 2025. Este comportamiento refleja la presión competitiva del mercado y los intentos de las empresas por sostener las ventas.
Caídas en todos los segmentos
El retroceso en la demanda se extiende a prácticamente todas las categorías de productos. Los electrodomésticos de línea blanca —como heladeras, lavarropas o cocinas— registraron una baja superior al 10% en el último trimestre analizado.
Los artículos de electrónica y entretenimiento, entre ellos televisores y equipos de audio, mostraron un descenso cercano al 22%, mientras que el segmento de informática evidenció una contracción de casi 27%. Los pequeños electrodomésticos también experimentaron un fuerte retroceso, con una reducción superior al 25%.
El panorama general describe un sector atravesado por la caída del consumo, el encarecimiento del crédito y un aumento marcado de los incumplimientos, factores que ponen bajo presión tanto a fabricantes como a las grandes cadenas de comercialización.

















