“El Infierno”, la nueva cárcel destinada a internos de alto perfil que se construye en la Unidad Penitenciaria Nº 8 de Piñero, será inaugurada en 2027. El penal, que cuenta con una inversión provincial superior a los $143.000 millones, alojará a más de 1.150 reclusos -entre ellos narcotraficantes y sicarios- y será una infraestructura sin precedentes en Sudamérica.
Sobre la nueva cárcel, desde la Provincia explicaron que cada interno alojado en “El Infierno” tendrá una celda individual bajo control permanente del Servicio Penitenciario y únicamente podrá compartir espacios comunes con grupos reducidos, de hasta 12 personas, cuando así se disponga.
Al nuevo complejo serán trasladados cerca de 500 presos actualmente clasificados dentro de los niveles más altos de peligrosidad: 70 del nivel 1, 176 del nivel 2 y casi 300 del nivel 3.
“En cien años se construyeron 3.500 celdas y, en cuatro años de gestión, vamos a hacer más de 3.500. Seremos el gobierno que más plazas carcelarias construyó”, comentó el gobernador Maximiliano Pullaro.
Sobre el mega complejo carcelario, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, resaltó que la provincia impulsa “un nuevo paradigma penitenciario” diseñado no solo para evitar fugas, sino también para resistir ataques externos y enfrentar amenazas cada vez más complejas.
El Infierno
La cárcel estará integrada por cuatro módulos y un edificio central de administración, desde donde se realizará el ingreso al complejo. Contará con un doble muro perimetral de 1.800 metros de extensión y 10 metros de altura, con circulación vehicular interna y pasarelas superiores para vigilancia. Además, tendrá torreones cada 70 metros y una torre principal de 36 metros de altura con visión panorámica de 360 grados.
Cada módulo dispondrá de 24 pabellones y, en cada ala, habrá 12 celdas individuales de hormigón premoldeado distribuidas en dos plantas. En total, el complejo tendrá 288 celdas por módulo y 1.152 plazas. También incorporará boxes individuales para visitas y comunicaciones a través de mamparas, evitando el contacto físico directo. El penal dispondrá de atención sanitaria intramuros para reducir traslados, sala de conferencias y helipuerto.
