El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, se refirió este jueves al caso de Luna Zárate, la adolescente que era buscada desde fines de diciembre y cuyo fallecimiento se habría producido en las primeras horas posteriores a su desaparición, tras ser atropellada por un auto. El funcionario pidió prudencia, evitó especulaciones y sostuvo que corresponde avanzar con las diligencias judiciales para explicar, con datos objetivos, por qué la identificación del cuerpo no se produjo antes.
Según la información que se maneja hasta el momento, Luna salió de su casa el 23 de diciembre y, en la madrugada del día siguiente, fue embestida por un Ford Focus. La denuncia formal de pedido de paradero se habría radicado recién una semana después, y el cuerpo fue hallado e identificado en las últimas horas, tras permanecer más de un mes en la morgue del Instituto Médico Legal. La situación abrió interrogantes sobre el circuito que siguieron la búsqueda y los procedimientos para reconocer a la víctima.
Consultado sobre el tema, Cococcioni señaló que “la información de la que se dispone ahora indica que habría una denuncia de pedido de paradero formulada, aparentemente, una semana después de la desaparición y, aparentemente, habría tenido el accidente a los pocos días”. Respecto de la demora en identificar el cuerpo, explicó que “no había una identificación de los restos”, que recién se logró “por datos indirectos y por algunos signos corporales”, y que luego hubo una identificación por parte de la familia.
El ministro remarcó que el punto central es determinar qué ocurrió en el proceso que estuvo a cargo del Instituto Médico Legal y cómo se articuló con la investigación por averiguación de paradero. “En algunos casos la identificación puede ser compleja, pero debería haber una explicación por la cual no se había podido identificar de inmediato y que coincidiera con la persona que estaba siendo buscada”, planteó.
En ese marco, insistió en que la respuesta debe construirse con información verificable. “Se tendrán que hacer las diligencias de rigor de parte de Fiscalía y dar una respuesta basada en la evidencia”, afirmó, y justificó su cautela: “Lo peor que podemos hacer es salir a revolear conjeturas”. También subrayó que la búsqueda de paradero se sigue con registros provinciales y en coordinación con el Ministerio Público de la Acusación, aunque evitó adelantar detalles: “Aparentemente hubo una intervención policial, pero eso tendrá que informarlo después la Fiscalía en función de información fidedigna y objetiva”.
Con el caso ya bajo el foco público, Cococcioni cerró con un mensaje directo: “Hay que esperar y darle a la familia una respuesta concreta basada en la evidencia”.
