Rosario dio inicio a una nueva semana signada por la inestabilidad y marcas térmicas alejadas del frío típico de la estación. Tras un fin de semana en el que el sol otorgó una tregua momentánea, la humedad volvió a instalarse con fuerza en el sur santafesino, marcando un amanecer templado con una temperatura mínima de 13 grados y una elevada concentración de humedad cercana al 94 por ciento.
A lo largo de este lunes, el termómetro experimentará un ascenso paulatino hasta alcanzar los 19 grados de máxima, impulsado por el ingreso de masa de aire templado. Sin embargo, las condiciones agradables se verán opacadas rápidamente, ya que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa el desarrollo de chaparrones aislados a partir de las primeras horas de la tarde.
El panorama meteorológico mantendrá una tónica similar entre el martes y el miércoles, con mañanas dominadas por densos bancos de niebla y neblina que reducirán la visibilidad en las rutas y accesos a la ciudad. Las temperaturas mínimas se ubicarán entre los 11 y 12 grados, mientras que las máximas oscilarán entre los 17 y 19 grados, consolidando tardes cubiertas pero con valores templados.
El quiebre definitivo en las condiciones del tiempo se producirá el próximo jueves, jornada señalada como el momento crítico de la semana. La llegada de un frente inestable provocará tormentas aisladas desde la mañana con probabilidades de precipitación de hasta el 70%, ráfagas de viento por la tarde y lluvias persistentes hacia la noche, todo en el marco de una jornada atípicamente calurosa con un pico térmico de 23 grados.
Finalmente, el viernes marcará el retorno del aire polar a la región tras el paso del sistema frontal. A pesar de que el cielo continuará mayormente nublado, el viento del sector sur provocará un rotundo descenso térmico, fijando una mínima de 8 grados y una máxima de 16 que devolverá de manera progresiva las condiciones invernales a la ciudad.