Una denuncia permitió descubrir un extenso predio del oeste de Rosario donde se realizaban movimientos de suelo y extracción de tierra sin autorización municipal.
El terreno tiene más de cuatro hectáreas y está ubicado en inmediaciones de Jacarandá y El Chajá, cerca del límite con la ciudad de Pérez. Cuando los inspectores ingresaron durante el fin de semana encontraron excavaciones de distintas dimensiones, algunas con más de cinco metros de profundidad.
En el lugar también había dos máquinas de gran porte y dos camiones que se encontraban trabajando al momento del procedimiento. La Municipalidad ordenó paralizar inmediatamente las tareas.
Basura, cubiertas quemadas y agua dentro de las cavas
La inspección reveló que el problema no se limitaba a la extracción de suelo.
En diferentes sectores se habían acumulado residuos y restos de neumáticos quemados. Algunas de las excavaciones ya contenían agua mezclada con basura, lo que generó preocupación por un eventual impacto sobre las napas.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, sostuvo que la situación constituye un posible daño ambiental y aclaró que, aunque se trata de una propiedad privada, cualquier movimiento de suelo requiere autorización municipal.
La normativa permite determinadas intervenciones sobre terrenos particulares, pero no habilita la extracción indiscriminada de tierra dejando pozos de semejante profundidad.
La multa podría alcanzar los $12 millones
Los inspectores labraron un acta por una infracción al artículo 268 del Código de Convivencia, vinculada con daño ambiental y uso del suelo sin autorización.
La sanción económica podrá oscilar entre aproximadamente $2,5 millones y $12 millones, aunque el monto final será determinado por el Tribunal de Faltas de acuerdo con la magnitud de las irregularidades detectadas.
Además, el propietario deberá afrontar la remediación del predio y ejecutar las obras necesarias para devolverlo a condiciones compatibles con las exigencias municipales.
Dos de los camiones encontrados durante la inspección fueron enviados al corralón y el titular del inmueble será citado en el marco de las actuaciones administrativas.
El riesgo de que las cavas se conviertan en basurales
Desde el municipio advirtieron que las excavaciones clandestinas en sectores periféricos suelen generar un segundo problema: una vez abandonados, los pozos pueden transformarse rápidamente en lugares de descarga ilegal de residuos.
La investigación administrativa deberá determinar ahora la extensión real del daño y qué trabajos serán necesarios para recuperar las cuatro hectáreas afectadas.
Mientras tanto, el movimiento de suelo permanecerá suspendido.
