Por el lado rojinegro estuvo presente Luca Regiardo, mientras que Rosario Central fue representado por Jeremías Ledesma. Ambos compartieron la mesa en un clima moderado y de respeto, donde predominaron las referencias al contexto emocional del clásico y a la responsabilidad que implica jugarlo.
El momento de cada equipo
Durante la conferencia quedó expuesto el contraste en el presente de ambos clubes. Newell’s llega atravesando un proceso de reestructuración tras la salida de la dupla técnica anterior y la reciente asunción de Frank Kudelka, quien tomó el mando del plantel en la semana previa al encuentro.
En ese marco, Regiardo reconoció que el equipo no atraviesa la situación deportiva que proyectaba a comienzos de temporada, aunque dejó en claro que el clásico representa una oportunidad para revertir el escenario. Desde el plantel rojinegro transmiten la intención de asumir el protagonismo desde el inicio y afrontar el partido con una postura decidida.
Central, en cambio, arriba con mayor estabilidad en lo futbolístico y con antecedentes recientes favorables en el historial. Sin embargo, Ledesma evitó cualquier exceso de confianza y remarcó que este tipo de encuentros suelen desarrollarse al margen de la lógica previa.
La presión y el peso del clásico
Uno de los ejes recurrentes de la conferencia fue la carga emocional que implica disputar el clásico rosarino, especialmente para los futbolistas formados en cada institución.
Ledesma, surgido de Central, se refirió a la presión social que rodea al partido en la ciudad y a la exigencia que sienten los jugadores al representar a su club en un contexto de tanta rivalidad. Regiardo, por su parte, coincidió en que se trata de un compromiso especial, atravesado por la intensidad y la expectativa del entorno.
Ambos destacaron que, más allá de la tabla de posiciones o el momento deportivo, el resultado se define en el desarrollo mismo del encuentro.
Mensaje hacia la ciudad
En el cierre, los protagonistas apelaron a que la rivalidad se mantenga dentro del campo de juego y que la jornada se viva con tranquilidad, entendiendo el clásico como una expresión del folclore futbolero local.
Con la conferencia ya realizada y los planteles enfocados en los últimos entrenamientos, la ciudad comienza a entrar en clima de clásico, a la espera de un nuevo capítulo de una de las rivalidades más intensas del fútbol argentino.
