La empresa Fate comunicó el cierre definitivo de su operación industrial y avanzará con el despido de sus 920 empleados. La firma —propiedad de la familia Madanes Quintanilla— dejará de fabricar neumáticos, liquidará el negocio y clausurará su planta de Virreyes (San Fernando), una instalación con capacidad productiva de más de 5 millones de cubiertas por año, según datos citados en la cobertura.
De acuerdo con fuentes mencionadas por el medio, no se trata de un concurso preventivo: la decisión es “bajar la persiana” y pagar lo que corresponde a trabajadores, proveedores y bancos. La nota ubica el anuncio en un contexto de crisis industrial y fuerte presión por importaciones, con énfasis en el ingreso de cubiertas asiáticas.
El artículo también recuerda antecedentes recientes: en 2024, Fate había justificado despidos por pérdida de competitividad y detalló costos asociados a impuestos, restricciones cambiarias, infraestructura, legislación laboral y conflictividad. Además, se menciona que en mayo de 2025 se registró un pico de importaciones de neumáticos (más de 860.000 unidades en un mes), un dato que anticipaba el deterioro del sector.






















