Desde este jueves, los celulares importados pasan a tributar arancel cero, en una medida que el Gobierno presentó como parte de su estrategia para aumentar la competencia y empujar una baja de precios que, según cálculos oficiales, podría rondar el 30%. Sin embargo, en el propio oficialismo admiten que el efecto en góndola no sería automático y dependerá de cómo se mueva el mercado en las próximas semanas.
La decisión completa un proceso que comenzó en mayo de 2025, cuando el arancel aduanero bajó del 16% al 8%. Ahora, directamente se elimina y queda en 0%, de acuerdo al esquema impulsado por la administración nacional. En el mismo paquete también se había dispuesto el arancel cero para ciertos productos fabricados en Tierra del Fuego, mientras que otros rubros de electrónica fueron alcanzados por reducciones de impuestos internos.
Funcionarios nacionales celebraron el anuncio como un paso más en la baja de impuestos y aseguraron que la eliminación del arancel mejorará la oferta, permitirá precios más competitivos y facilitará el acceso a tecnología. El mensaje central fue claro: menos carga impositiva, más competencia y un consumidor final que debería ver reflejado el cambio en valores de lista.
Pero la medida también reactivó alertas en Tierra del Fuego, donde la industria electrónica sostiene miles de empleos. Desde la Unión Obrera Metalúrgica de Río Grande advirtieron que la eliminación del arancel puede complicar el esquema productivo y poner en riesgo puestos de trabajo, recordando el peso que tiene el sector en la economía provincial.





















