La investigación judicial contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito sumó un nuevo y complejo capítulo. El fiscal federal Gerardo Pollicita ordenó un informe técnico sobre la evolución de la cotización del Bitcoin en los últimos 13 años para corroborar si el funcionario pudo haber ganado 300.000 dólares a través de una inversión que mantuvo “en negro” hasta hace pocos días.
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La medida busca verificar la coartada pública de Adorni, quien tras presentar su última declaración jurada justificó un incremento patrimonial superior al medio millón de dólares argumentando que se debió a una fuerte apuesta por las criptomonedas entre 2013 y 2018. Para avanzar, la fiscalía encomendó a la Dirección de Asistencia Fiscal en Investigaciones (DAFI) el seguimiento histórico de la divisa virtual y solicitó un rastreo en “fuentes abiertas” de todas las declaraciones previas del funcionario sobre el tema.
Además de los activos digitales, Pollicita decidió ampliar el período de la investigación hacia atrás, abarcando también a su esposa, Bettina Angeletti. Se enviaron requerimientos formales a la ANSES, a la ARCA y a otros organismos públicos para obtener las radiografías patrimoniales y laborales del matrimonio desde el año 2012 en adelante, mucho antes de su desembarco en la gestión pública.
El jefe de Gabinete declaró formalmente un patrimonio cercano a los 945 millones de pesos. El foco de la Justicia no solo estará puesto en la trazabilidad del dinero destinado a las criptomonedas, sino también en la reciente incorporación de bienes de alto valor materializados durante su función en el Gobierno, como una propiedad en el country Indio Cuá y un departamento en el barrio porteño de Caballito.