La crisis socioeconómica no da tregua y el impacto del ajuste se hace sentir con fuerza en la región a través de la caída de ventas, el cierre de comercios y la pérdida de puestos de trabajo. En este escenario crítico, un informe de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) reveló que un hogar integrado por dos adultos y dos niños necesitó $1.595.764 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea de la pobreza.
El relevamiento expone el continuo deterioro del poder adquisitivo frente a la inflación en los bienes y servicios de consumo básico. Durante el quinto mes del año, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para un adulto se ubicó en $199.793, registrando una suba del 1,9% respecto a abril. Con este último dato, el indicador acumula un incremento del 21,7% en lo que va del año y un salto interanual del 41,3%, situándose por encima de la variación general de precios de la economía.
Dentro del rubro de alimentos, el salto inflacionario estuvo impulsado principalmente por el fuerte aumento en Verduras y Hortalizas (21,5%), seguido por Aceites y Grasas (3,8%) y Carnes (2,6%). En la vereda opuesta, los únicos sectores que registraron bajas en sus precios fueron las Frutas (-9,2%) junto a Azúcares y Dulces (-4,7%).
El informe de la UNR advierte que, si bien se observa una desaceleración en los incrementos mensuales en comparación con los picos más agudos de inflación, el costo de las canastas permanece en niveles históricamente elevados en términos absolutos. Esto obliga a los hogares rosarinos a disponer de ingresos cada vez más altos para evitar caer en la indigencia o la pobreza.
Finalmente, la Usina de Datos trazó una radiografía según la composición habitacional de los rosarinos, reflejando el fuerte impacto que representan los alquileres:
– Hogar monoparental (madre con dos hijos, no propietaria): Requirió $1.300.519 para cubrir su CBT, evidenciando el peso del costo habitacional y la crianza.
– Hogar de jóvenes (dos varones, no propietarios): El umbral se situó en $1.223.238, afectados por la falta de economías de escala y el valor del alquiler.
– Pareja de adultos mayores (propietarios): Precisó $765.575. Aunque no pagan alquiler y tienen menores requerimientos calóricos, el presupuesto se ve presionado por los gastos de salud.
– Hogar unipersonal (un adulto propietario): El piso se ubicó en $453.096 mensuales para no quedar bajo la línea de pobreza.
