El estudio determinó que el gasto promedio destinado únicamente a la compra de alimentos alcanzó en febrero los $1.212.216,76, monto que surge del análisis de precios de distintos productos considerados indispensables para la dieta mensual de un hogar.
El cálculo de la canasta alimentaria
La estimación se basa en la evaluación de 24 artículos que integran la canasta alimentaria básica. Para obtener el valor final se releva el precio de cada producto y se lo multiplica por las cantidades mensuales de consumo definidas según criterios nutricionales.
El cálculo está pensado para un grupo familiar integrado por cuatro personas: dos adultos de entre 30 y 50 años y dos hijos menores, uno en edad escolar y otro en etapa preescolar.
Los valores registrados en los tres supermercados analizados fueron de $1.291.747,81, $1.312.510,77 y $1.032.391,71. A partir de esos datos se estableció un promedio que define el costo mensual de la canasta alimentaria.
Otros gastos necesarios para el hogar
Las mediciones de consumo indican que el dinero destinado a alimentos suele representar aproximadamente un 34% del presupuesto familiar, mientras que el resto del ingreso se destina a cubrir otros compromisos cotidianos.
Entre esos desembolsos se incluyen servicios, impuestos, transporte, educación, atención médica, vestimenta, mantenimiento del hogar y actividades recreativas, entre otros gastos habituales.
Bajo ese esquema, si el gasto en comida supera $1,2 millones, el resto de los consumos esenciales de una familia se ubicaría cerca de $2,35 millones.
El ingreso necesario para no ser pobre
Al sumar el costo de la alimentación con el resto de los gastos indispensables, el ingreso requerido para sostener el funcionamiento básico del hogar asciende a $3.565.343,41, cifra que corresponde al valor estimado de la Canasta Básica Total.
Según los parámetros estadísticos utilizados en el país, los hogares cuyos ingresos no alcanzan a cubrir el costo de la canasta alimentaria se consideran en situación de indigencia, mientras que aquellos que no logran cubrir la canasta total se ubican por debajo de la línea de pobreza.
Diferencias de precios entre supermercados
El relevamiento también advierte que los valores detectados entre los comercios no siguen una tendencia uniforme. En algunos casos, determinados productos presentan incrementos en un establecimiento mientras que en otros mantienen el mismo valor o incluso resultan más económicos.
Además, el informe aclara que la medición se realizó en supermercados de barrio, donde habitualmente los precios pueden ubicarse por encima de los registrados en otros sectores de la ciudad.
