Trabajadores de aplicaciones de reparto realizaron este miércoles una protesta con corte de calle en inmediaciones del Concejo Municipal de Rosario para rechazar el proyecto de ordenanza que busca regular la actividad de los cadetes y repartidores en la Ciudad.
La manifestación se desarrolló mientras la comisión de Producción y Empleo analizaba una iniciativa impulsada por el concejal Pablo Basso. Los trabajadores sostienen que la propuesta no incorpora beneficios reales y que, por el contrario, suma exigencias burocráticas y costos para quienes trabajan mediante plataformas digitales.
Jorge Almara, referente de los cadetes, aseguró en diálogo con VersiónRosario que muchas de las herramientas que el proyecto plantea como novedades ya existen actualmente a través de las propias aplicaciones.
“Tenemos microcréditos, seguros contra accidentes y créditos para comprar motos. Todo eso ya lo ofrecen las plataformas desde hace tiempo”, sostuvo.
El dirigente remarcó además que los repartidores trabajan como monotributistas y que, por lo tanto, realizan aportes jubilatorios y cuentan con cobertura de obra social. “Dicen que estamos totalmente desprotegidos y eso es mentira”, afirmó.
Uno de los puntos que más rechazo genera entre los repartidores es la obligación de inscribirse en un registro municipal y cumplir nuevos requisitos para circular y trabajar. Entre ellos mencionan controles vinculados a documentación, seguros, libreta sanitaria y condiciones técnicas de los vehículos.
“Lo que vemos es que nos están agregando más cargas”, planteó Almara. Según explicó, algunos de esos requerimientos ya figuran en normativas vigentes, pero ahora buscan extenderlos específicamente a quienes trabajan con aplicaciones.
Los cadetes también cuestionaron que en las discusiones previas hayan participado sectores vinculados al sistema tradicional de mensajería o cooperativas, pero no representantes directos de repartidores de plataformas.
En ese marco, adelantaron que participarán de una futura mesa de diálogo convocada para continuar el debate sobre la regulación del sector.
Respecto de las propuestas vinculadas a seguridad, como registros o sistemas de identificación mediante QR, Almara sostuvo que el problema de inseguridad afecta a toda la sociedad y no exclusivamente a los repartidores. Sin embargo, aclaró que ese tipo de medidas no surgieron como un reclamo propio del sector.
La protesta volvió a poner sobre la mesa el debate sobre las condiciones laborales de los trabajadores de aplicaciones, en medio de la discusión por posibles regulaciones municipales y mayores controles sobre una actividad que creció fuertemente en Rosario en los últimos años.
