La licitación nacional para volver a concesionar parte de los principales corredores viales del sur santafesino sumó una novedad de alto impacto para el acceso a Rosario: la empresa que se quede con el tramo Portuario Norte deberá construir un tercer carril en la autopista Rosario–Buenos Aires, entre Rosario y la ruta A012.
La exigencia aparece en los pliegos que acompañan el llamado de la Red Federal de Concesiones y forma parte de las obras obligatorias previstas para el nuevo contrato. En el mismo paquete, la avenida Circunvalación quedará alcanzada por trabajos de mejora de iluminación y transitabilidad, aunque con una definición relevante para los usuarios: no tendrá cabinas de peaje.
Licitación, plazos y peaje sin barreras
Según el cronograma oficial, el proceso habilita consultas hasta fines de abril y fija como fecha límite para presentar ofertas el 7 de mayo. La concesión puede extenderse hasta 30 años y el mantenimiento se financiará con peajes bajo modalidad “free flow” (barreras automáticas), es decir, con cobro electrónico sin detener la marcha.
Circunvalación sin peaje, ruta 33 con estaciones posibles
En el diseño del corredor Portuario Norte, la Circunvalación queda excluida del esquema de cobro, pero en la ruta nacional 33 el pliego habilita la posibilidad de instalar hasta cinco estaciones de peaje, con ubicaciones sugeridas en Santa Fe (incluyendo puntos como Rufino, Venado Tuerto y Casilda) y en Buenos Aires, aunque el concesionario podría proponer otros sitios sujetos a aprobación.
La licitación llega tras reiterados cuestionamientos por el estado de la infraestructura vial en el área: calzadas deterioradas, señalización deficiente y problemas de iluminación, especialmente en el anillo de Circunvalación, un corredor clave para el movimiento urbano y logístico de Rosario.