El viaje generó debate político luego de que trascendiera que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, incluyó a su esposa en el traslado realizado en el avión presidencial. La situación provocó cuestionamientos de sectores opositores, que solicitaron explicaciones en el Congreso y plantearon posibles irregularidades vinculadas al uso de recursos públicos.
La controversia se produjo mientras la delegación desarrollaba su agenda en la ciudad estadounidense, donde se realizaron presentaciones y encuentros con representantes del sector financiero y empresarial. Desde el entorno oficial sostienen que la presencia de varios funcionarios respondió a la agenda de exposiciones y reuniones previstas durante la semana.
Una delegación numerosa de funcionarios
La comitiva estuvo integrada por al menos 18 funcionarios de distintos niveles del Ejecutivo nacional, además de personal de protocolo, seguridad y comunicación. Según explicaciones brindadas desde el entorno gubernamental, parte de los participantes pertenecen a empresas con participación estatal o sociedades con control público, por lo que sus gastos de viaje fueron cubiertos por esas entidades.
Entre los integrantes de la delegación estuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo; su viceministro José Luis Daza; el secretario de Energía, Daniel González Casartelli; y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. También participaron el ministro de Salud, Mario Lugones, y el titular de la cartera de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
A ellos se sumaron el presidente de la petrolera estatal YPF, Horacio Marín; el responsable de producción audiovisual de la Presidencia, Santiago Oria; el secretario de Comunicación, Javier Lanari; el director de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira; y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun.
Además, integraron el grupo el titular de Trenes de Cargas, Alejandro Núñez; el presidente de la Agencia de Inversiones, Diego Sucalesca; y el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Nápoli, junto a otros colaboradores de distintas áreas.
En paralelo, también participaron once gobernadores provinciales, cuyo viaje fue financiado por el Consejo Federal de Inversiones.
Hoteles de alto nivel en Manhattan
Durante la estadía en Nueva York, la delegación oficial se distribuyó en distintos establecimientos hoteleros ubicados en Manhattan, varios de ellos de categoría cinco estrellas.
El presidente Milei, su hermana Karina y algunos funcionarios cercanos se hospedaron en el Langham Hotel, ubicado sobre la Quinta Avenida. Este establecimiento ofrece habitaciones cuyo valor puede oscilar entre los 700 y los 1500 dólares por noche para el público general.
Otros integrantes de la comitiva se alojaron en el Lotte New York Palace y en el InterContinental Barclays, ambos reconocidos hoteles de alta gama situados en zonas céntricas de la ciudad.
En tanto, parte de los funcionarios vinculados a empresas estatales se hospedaron en el hotel M Social, de cuatro estrellas, ubicado cerca de Times Square. Según explicaciones difundidas desde su entorno, los costos de alojamiento y traslado fueron asumidos por las entidades a las que pertenecen.
Un viaje con repercusiones políticas
La visita presidencial se desarrolló en medio de discusiones políticas en el ámbito local, tanto por la composición de la delegación como por otros episodios relacionados con viajes y declaraciones de funcionarios.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene como objetivo central de la agenda internacional promover la llegada de inversiones y fortalecer la relación con actores económicos globales. Desde el oficialismo sostienen que las actividades realizadas durante la Argentina Week buscan posicionar al país ante inversores extranjeros y ampliar las oportunidades de financiamiento.
