Según datos oficiales, el 97% de las escuelas de la región Rosario abrieron sus puertas y a nivel provincial el porcentaje de establecimientos en funcionamiento alcanzó el 98%. Desde el Ministerio de Educación señalaron que la incidencia fue prácticamente inexistente en colegios privados y limitada en la educación pública.
Del otro lado, tanto Amsafé como Sadop plantearon que la convocatoria tuvo una adhesión elevada. En el caso del gremio que representa a los docentes privados, estimaron que la participación rondó el 60% en toda la provincia, con cifras superiores en determinadas instituciones.
Escuelas abiertas, pero actividad dispar
Aunque la mayoría de los edificios escolares estuvieron habilitados, el desarrollo de la jornada no fue homogéneo. En distintos establecimientos no se dictaron clases en todos los cursos, ya que parte del personal se sumó a la medida de fuerza.
El Gobierno reconoció que hubo casos en los que docentes informaron previamente a las familias que no iniciarían las actividades. En esas situaciones, anticipó que se realizará un análisis puntual a partir de las declaraciones juradas de prestación de servicios.
Reclamo salarial y negociación abierta
La protesta se produjo luego de una serie de encuentros paritarios sin acuerdo. El Ejecutivo decidió avanzar con la aplicación de un incremento semestral del 12,5 por ciento, pese al rechazo sindical, y anunció que los pagos se liquidarán en tramos mediante planilla complementaria.
Desde la cartera educativa remarcaron que la negociación no está formalmente cerrada y manifestaron voluntad de continuar el diálogo. También reconocieron el malestar existente entre los trabajadores del sector en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo.
Movilizaciones y expresiones públicas
Además del cese de actividades, la jornada incluyó distintas manifestaciones. En Rosario se realizaron protestas frente a escuelas y un ruidazo en la plaza Pringles, mientras que en la capital provincial hubo una movilización hacia la sede del Ministerio de Educación.
Para los sindicatos, estas acciones reflejan el descontento frente a la propuesta salarial y la necesidad de recomponer ingresos. Desde el Gobierno, en cambio, insistieron en que la mayoría del cuerpo docente permaneció en las aulas y que los paros recientes no alteraron de manera sustancial la continuidad pedagógica.
Un conflicto que continúa
La discusión por los salarios y las condiciones laborales mantiene abierto el frente entre la Provincia y los gremios. Con posiciones contrapuestas sobre el nivel de adhesión al paro, el debate se trasladó tanto a las cifras como al impacto real en las aulas.
Mientras el Ejecutivo defiende la regularidad de las clases como prioridad, las organizaciones docentes advierten que el conflicto persistirá si no hay una mejora en la oferta salarial.




















