A casi dos semanas del ataque que lo dejó al borde de la muerte, Alexis —el chofer de Uber baleado en la madrugada del domingo 18 de enero— mostró en las últimas horas señales alentadoras en su evolución clínica. Desde el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) confirmaron que el paciente pudo ser extubado, comenzó a responder a órdenes simples y ya logra comunicarse de manera intermitente. Sin embargo, el cuadro continúa siendo de extrema gravedad por el daño neurológico que provocó la herida de arma de fuego.
La subdirectora del HECA, Laura Taljame, explicó que durante la internación en terapia intensiva “pudo ser extubado” y que, a partir de esa mejora, “comenzó a movilizar medio cuerpo”. El disparo afectó parte del cráneo y dejó secuelas motoras evidentes: “Sabemos y observamos que hay media parte de su cuerpo que no la puede movilizar”, detalló la médica. Aun así, destacó avances significativos: Alexis abre los ojos, responde a indicaciones puntuales —como realizar determinada acción cuando se le pide— y, por momentos, “se comunica verbalmente”.
El equipo médico sigue enfocado en sostener esta evolución sin que el cuadro se complique. Taljame remarcó que el principal riesgo inmediato es que la inflamación cerebral o eventuales infecciones, frecuentes en internaciones prolongadas en terapia intensiva, frenen el progreso. “Lo que se va controlando en estos días es toda esa inflamación que produce el cerebro para que no altere esta buena evolución o no se complique con procesos infecciosos y otras cuestiones”, precisó.
Respecto de posibles intervenciones quirúrgicas, el hospital descartó nuevas medidas por ahora. Alexis ya se alimenta por vía oral, otro dato que el equipo consideró positivo. En relación a los restos del proyectil, Taljame explicó que se retiró gran parte de la bala y que quedó “alguna esquirla”, algo habitual en este tipo de lesiones: cuando extraer un fragmento puede causar más daño que beneficio, se opta por dejarlo, ya que en el futuro suele no generar inconvenientes.
Los médicos evitan hablar de secuelas definitivas en esta instancia: “Es muy prematuro”, advirtieron, aunque anticiparon que, superada la etapa crítica, el proceso será largo y requerirá rehabilitación. Por lo pronto, la noticia que trajo alivio a la familia y al entorno es que Alexis volvió a respirar por sus propios medios y a interactuar con el equipo de salud. Pero el mensaje del HECA sigue siendo el mismo: la evolución es buena, sí, aunque el estado general continúa siendo crítico.
