El Ministerio de Salud de la provincia confirmó la detección de dos casos de gripe A H3N2, correspondientes al subclado K (linaje J.2.4.1), identificados a través de la red de laboratorios y del sistema de vigilancia epidemiológica. Ambos pacientes presentaron antecedentes de viaje y, hasta el momento, no se verificó circulación comunitaria del virus en el territorio santafesino.
A nivel nacional, la positividad para este tipo de infecciones se mantiene estable, con una predominancia creciente de Influenza A (H3N2), un comportamiento esperado para esta época del año, en el marco de la desestacionalización registrada en el período pospandemia.
En tanto, las autoridades sanitarias subrayan la importancia central de la vacunación antigripal, en especial ante la caída de las coberturas registrada a nivel internacional. La vacuna disponible continúa ofreciendo una protección efectiva frente a las formas graves de la enfermedad y reduce de manera significativa el riesgo de hospitalización y de complicaciones asociadas.
La recomendación oficial, en línea con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), es que se vacunen los grupos priorizados: personas mayores de 65 años; embarazadas y puérperas; niños y niñas de entre 6 meses y 2 años; personal de salud; y personas de entre 2 y 65 años con factores de riesgo, como enfermedades crónicas, obesidad, diabetes o patologías respiratorias y cardiovasculares.
Asimismo, se recordó que la vacuna antigripal no provoca cuadros graves de gripe y que los eventuales efectos adversos suelen ser leves y transitorios, con riesgos muy inferiores a los que implica contraer la enfermedad sin protección inmunológica.
Por último, se informó que la campaña de vacunación antigripal 2026 se pondrá en marcha, como es habitual, entre marzo y abril. No obstante, las autoridades evalúan adelantar la inmunización de los grupos de riesgo de acuerdo con la evolución epidemiológica y la disponibilidad de nuevas dosis.
Desde el Ministerio de Salud remarcaron que Santa Fe continuará fortaleciendo la vigilancia epidemiológica y la comunicación responsable, con el objetivo de cuidar la salud de la población, prevenir cuadros graves y evitar alarmas innecesarias, promoviendo la vacunación y las medidas de cuidado habituales como herramientas clave de protección colectiva.
