Aguas Santafesinas intensificó en Rosario el reclamo a clientes no residenciales que, pese a mantener el servicio, arrastran deudas importantes por falta de pago. Según el relevamiento que difundió la prestataria, en la ciudad hay 423 grandes usuarios con expedientes en gestión de cobro y casos que llegan a cuatro años sin abonar la factura.
El dato que más preocupa a la empresa es el volumen de agua asociado a esa morosidad. En conjunto, esos clientes concentran un consumo promedio cercano a 50 mil metros cúbicos mensuales que no se pagan. En términos individuales, el promedio ronda los 120 metros cúbicos por mes por usuario, aunque se detectó al menos un caso con consumos del orden de 700 metros cúbicos mensuales mientras sostenía deuda activa.
Desde la firma señalaron que la situación impacta en la sustentabilidad del sistema y genera un escenario de inequidad frente a quienes cumplen regularmente. En el plano provincial, informaron que el universo de grandes deudores supera el millar y que la deuda total atribuida a ese segmento rebasa los 700 millones de pesos.
La política de recupero contempla intimaciones sucesivas y planes de pago “a medida”. Como última instancia, el régimen tarifario habilita una reducción del suministro, que limita el servicio a 100 litros diarios. La empresa indicó que, ante el avance del procedimiento, alrededor de un 30% regulariza antes de llegar a esa medida y otro 50% lo hace luego de la restricción; el resto avanza hacia el corte total en usuarios no residenciales o a etapas de gestión judicial.
Aguas Santafesinas remarcó, además, que las acciones se aplican tras un relevamiento con indicadores socioeconómicos oficiales, con el objetivo de resguardar a los sectores más vulnerables y sostener un criterio de equidad en la intervención.






















