El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó envuelto en una nueva controversia luego de que se difundieran documentos sobre un viaje privado que realizó durante el último feriado de carnaval a Punta del Este, acompañado por su esposa, sus dos hijos y el conductor Marcelo Grandio, amigo personal suyo y actual figura de la Televisión Pública. Según la documentación publicada, el traslado se hizo en un avión privado de la empresa Alphacentauri, que partió desde San Fernando y aterrizó en Uruguay apenas 35 minutos después.
Los papeles conocidos en las últimas horas detallan que el vuelo se concretó el jueves 12 de febrero por la noche, a bordo de un Hondajet matrícula LV-HWA. La familia regresó cinco días después, el martes 17, aunque en el tramo de vuelta ya no figuró Grandio entre los pasajeros declarados.
La revelación volvió a poner a Adorni en el centro de las críticas, sobre todo porque el episodio se sumó al debate abierto días atrás por la presencia de su esposa en la gira oficial que Javier Milei realizó a Estados Unidos. En ese contexto, la oposición ya había reclamado precisiones sobre quién financió ese viaje, bajo qué carácter viajó Bettina Angeletti y si existió alguna incompatibilidad en su incorporación a la comitiva oficial.
Consultado públicamente, Adorni confirmó que estuvo en Punta del Este, aunque evitó dar mayores detalles sobre la logística del viaje. En una entrevista televisiva sostuvo que se trataba de un asunto perteneciente a su vida privada y aseguró que todos los gastos fueron afrontados de manera personal, sin utilizar fondos estatales. También afirmó que durante su estadía se alojó en la casa de un amigo.
El foco de la polémica no quedó solo en el traslado a Uruguay. La inclusión de Grandio en la nómina de pasajeros también abrió cuestionamientos, ya que se trata de un periodista con vínculo personal previo con Adorni y con presencia actual en la pantalla de la Televisión Pública, organismo que depende de la órbita del propio jefe de Gabinete.
La situación tomó mayor volumen político luego de que se difundiera una imagen de la esposa de Adorni junto a la delegación oficial en Nueva York, durante una visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson. A partir de esa foto, distintos sectores opositores impulsaron pedidos de informes para conocer si la funcionaria o sus familiares utilizaron recursos del Estado y en qué condiciones se autorizó su participación.
Hasta ahora, Adorni insistió en que ni su esposa ni él le generaron costos al Estado, aunque no presentó documentación pública para respaldar esa afirmación. Mientras tanto, la difusión del manifiesto del vuelo privado a Punta del Este reavivó los cuestionamientos en torno al uso de privilegios, la cercanía entre funcionarios y medios estatales, y la distancia entre el discurso oficial de austeridad y ciertas conductas del círculo de poder.


















