A siete días del tiroteo que sacudió a la Escuela N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, el gobierno de Santa Fe volvió a referirse a las secuelas que dejó el caso y buscó llevar calma ante las amenazas registradas en otras localidades. Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que no encontraron una conexión directa entre esos episodios y el ataque fatal del lunes pasado, aunque reconocieron que lo ocurrido generó un efecto expansivo en el clima social.
La postura oficial fue expuesta en una conferencia encabezada por el ministro de Educación, José Goity, junto a integrantes del equipo interministerial que interviene en la contención posterior al hecho. Allí se confirmó que la Escuela Mariano Moreno seguirá cerrada durante toda esta semana y que en el resto de los establecimientos de San Cristóbal no habrá clases presenciales hasta el miércoles. El retorno, anticiparon, será gradual.
Goity remarcó que la vuelta a la actividad escolar no será inmediata ni lineal. Según explicó, la recuperación de cierta normalidad demandará tiempo y un trabajo sostenido con docentes, estudiantes y familias. En una de las definiciones más fuertes de la conferencia, admitió que lo sucedido modificó de manera irreversible a la comunidad: “Nunca volveremos a ser iguales”.
En paralelo, el secretario de Análisis y Gestión de la Información del Ministerio de Justicia y Seguridad, Esteban Santantino, fue consultado por las amenazas que en los últimos días activaron procedimientos en escuelas de Sunchales y Rafaela. El funcionario sostuvo que, hasta ahora, no surgieron elementos que permitan vincular esos hechos de manera concreta con el ataque de San Cristóbal. De todos modos, consideró que pueden leerse como una especie de “efecto contagio” asentado en la conmoción y en el temor colectivo que dejó la balacera.
Desde el área educativa también informaron que se distribuyó una circular en todas las escuelas santafesinas con orientaciones para abordar institucionalmente lo ocurrido. La secretaria de Gestión Territorial Educativa, Daiana Gallo Ambrosi, señaló que se están reforzando herramientas ya existentes, como asambleas y ruedas de convivencia, para trabajar el tema dentro de cada comunidad escolar.
Otro de los puntos abordados fue la situación del adolescente sindicado como autor del ataque. La secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Daniela León, indicó que el menor continúa siendo intervenido por el Estado provincial en el marco de las facultades previstas por la ley 14.228 y bajo las condiciones dispuestas por la Justicia, en una audiencia que se mantiene bajo reserva. También precisó que el contacto con su familia sigue sujeto a las pautas fijadas judicialmente.
Mientras tanto, los equipos de salud mental continúan con guardias permanentes en el hospital local y con tareas de acompañamiento sobre la comunidad afectada. La prioridad oficial, por ahora, pasa por contener el impacto emocional, ordenar el regreso progresivo a clases y evitar que nuevas amenazas profundicen un escenario ya atravesado por el miedo.





















